En estos días en los que celebramos el nacimiento de Jesús, renovamos nuestra esperanza y nuestra fe en el Dios que se hace cercano, que nace humilde y trae al mundo la luz que no se apaga.

La Navidad nos invita a detenernos, a contemplar el misterio del amor de Dios hecho Niño, y a dejarnos transformar por su Espíritu: espíritu de sabiduría y entendimiento, de consejo y fortaleza, de ciencia y temor del Señor (cf. Is 11,1).

Desde la Delegación Diocesana de Enseñanza de la Diócesis de Canarias deseamos que esta Navidad sea tiempo de paz, de encuentro y de renovación interior para toda la comunidad educativa: profesorado, alumnado, familias y centros.

Que el Niño Jesús habite en nuestros corazones y nos impulse a vivir con alegría, compromiso y esperanza el nuevo año que comienza.

¡Feliz Navidad y un bendecido 2025!